La pasión es aquello que nos mueve hacia lo que queremos, hacemos con pasión aquello que nos hace sentir una emoción positiva en nuestros sentimientos, es decir, realizar acciones que generen en nosotros una emoción que nos haga sentir una fuerza interior que hará que aquello que estamos realizando lo realicemos de manera que influya positivamente en nuestros sentimientos. Este es uno de los secretos de la vida, actuar en ella con pasión. Si tus emociones son positivas (pasión positiva) será mucho más fácil llegar a aquellas metas que nos hemos propuesto, debes tener en cuenta que todos los sentimientos se desarrollan en nuestro cuerpo por alguna razón pero también hay que entender e identificar la razón por las que nos encontramos en esas condiciones, entender e identificar aquellas emociones que influyen en nosotros de una manera positiva o negativa y que influye en nuestro bienestar.

La pasión según la Real Academia Española es la acción de padecer. La pasión es lo contrario a la acción y ésta no está determinada por la voluntad, es cierto que influye de manera positiva en nuestras acciones, por lo tanto podemos decir que está relacionada. Por ese motivo debemos de tener en cuenta que cuanta más pasión y energía tenemos en lo que estamos realizando mejor nos sentiremos y mayor bienestar tendremos cuando estemos  realizando cualquier acción.

Torre Eifel

Si quieres algo ve a por ello y si te caes, levántate y sigue tu camino para llegar a tu meta. No te rindas, si quieres conseguir una meta, ve a por ella, trabaja por ella, prepárate para llegar a ella de la mejor manera posible y sobretodo siente tu emoción, tu pasión al realizarlo, eso es lo que te va ayudar a que llegues a ello; si tu motivación para realizar una acción es baja o nula, es fácil que rápido te rindas, en cambio si tu motivación es alta, si sientes que tus emociones son altamente positivas y sientes bienestar en tu persona al realizarlo, será más difícil que te rindas. La motivación son  los factores externos o internos que influyen en las acciones de una persona, por ese motivo hay que tener en cuenta qué tipo de emociones tenemos al realizar las acciones. Voy a poner un ejemplo que me llamó mucho la atención en una conferencia muy interesante en la que estuve, si tenemos que cruzar por una cuerda que se encuentra entre edificios de cincuenta plantas de altura y en ella hay cincuenta euros, la mayoría de nosotros no cruzaríamos esa cuerda por conseguir ese dinero, no nos sale “rentable” asumir el riesgo de perder nuestra vida por cincuenta euros; en cambio, si en esa cuerda se encuentra nuestr@ hij@ asumiremos ese riesgo o por lo menos haremos lo posible por conseguir cruzarla e ir a salvarl@. La acción es la misma pero la motivación diferente.

La forma en que nuestra mente trabaja es a través de emociones, de sentimientos, por ese motivo si hay una meta a que quieres llegar, no te rindas, jamás te rindas, aunque cueste, aunque el mundo crea que estás loc@, aunque el mundo crea que nunca vas a llegar, ve a por ello y JAMÁS TE RINDAS.

No importa nada más que tu propia meta, jamás te rindas.